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Comer en la oficina de forma saludable es posible

Se acabó el comer en restaurantes entre semana, esas paellitas en la playa o las barbacoas al aire libre. Eso es cosa de las vacaciones. Pero el trabajo exige una rutina para que comer en la oficina sea saludable, variado y equilibrado. Los expertos recomiendan tomarlo en serio, ya que se trata de cinco comidas de las siete; es decir, el grueso de nuestra alimentación semanal va a depender del menú que preparemos, y eso va a condicionar nuestro estado físico, mental y el rendimiento laboral.

Consejos a la hora de preparar el menú semanal

  • Los nutricionistas recomiendan un plato único, pero que tenga de todo. Cuantos más colores y tipologías de alimentos, mejor para nuestra salud.
  • Evita el azúcar y las grasas, pues resultan pesadas para la digestión. Retomar el trabajo tras la pausa para comer con el estómago hinchado y con malestar abdominal, perjudica al rendimiento laboral.
  • La ensalada hay que aliñarla justo antes de tomarla para evitar que se reblandezca. En nuestros supermercados, tenemos ensaladas frescas de primera calidad para llevarte a la oficina envasadas. Puedes escoger entre ensalada cesar de pollo y de pasta con atún. ¡Tú eliges!
  • Slow Food: un movimiento que llegó hace algunos años para quedarse. Comer despacio, disfrutando de cada bocado, sin ordenador ni móvil en rededor. Comer sin prisa y sin pensar en el trabajo, disfrutando de cada bocado y relajando la mente. Quizá el entorno no sea el adecuado, pero de eso ya se encarga la mente…
  • Guisos, sopas y estofados frente a platos a la plancha. Pese a que una pechuga es un plato de lo más sano, no es la opción más óptima para llevarla al trabajo pues pasadas varias horas pierde sus cualidades organolépticas y su jugosidad.
  • En ocasiones salimos con prisa y apenas tenemos tiempo de preparar comida para llevar. No te preocupes. En tu Superestalvi más cercano puedes encontrar fideos orientales para calentar al microondas, fideuà Mediterránea y macarrones. Trabajamos con empresas de primera calidad que elaboran productos Premium para que lo disfrutes casi, como en tu propia casa.
  • Hidratación, pero sin pasarse. No todas las personas necesitan beber entre dos y cuatro litros de agua al día. Depende mucho de la alimentación de cada uno, ya que muchos alimentos contienen agua per se.
  • La fruta siempre hay que llevarla a la oficina entera, con el objetivo de mantener sus vitaminas y aportes en estado óptimo. Además, hay algunas frutas que no aguantan varias horas sin piel, como es el caso del aguacate, las manzanas o el plátano. Sin embargo, otras como el melón, las uvas, las cerezas o la naranja, no sufren tanta oxidación. Otra opción es comprarla justo antes de comer en el supermercado o el mercado.

Cristal vs plástico

Cada vez son más los que optan por un tupper de cristal en lugar de los de plástico. Y las razones no son para menos. Los tuppers de vidrio no se deforman con el calor, tampoco se estropean tras los usos, no cogen olor, ni color en contacto con ciertos alimentos. Siempre encajan al cerrar, por lo que son más herméticos y conservan mejor los alimentos, además de ser ecológicos y reciclables. Un tupper de cristal, si no se rompe, puede durar décadas. Sin embargo, los de plástico hay que desecharlos cada cierto tiempo por el deterioro que sufren tras ser expuestos a altas temperaturas y las consiguientes partículas que desprenden. ¿Más claro? Vidrio.

Como en casa en ninguna parte. Es cierto que comer en la oficina no siempre es el mejor plan, pero recuerda, comas donde comas, piensa en tu salud e intenta que sea lo más equilibrado posible y en un entorno de calma y sin tecnología. El objetivo: que la pausa del mediodía suponga una verdadera desconexión.