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Helados: el refresco del verano

Un verano sin helados no es verano. Y sobran los motivos: refrescan, hidratan, alivian el sofocante calor, son el postre más recurrido durante la época estival y un placer para el paladar. No hay nada más hidratante que el agua para combatir el calor, pero, de vez en cuando, un dulce capricho no viene mal.

En este artículo te damos algunas ideas sencillas para que los prepares en casa. Toma buena nota, porque puede ser un buen momento para compartir en familia, con los más pequeños o en pareja.

¡Atrévete a preparar tus propios helados!

Los hay de muchos tipos, algunos más nutritivos y refrescantes, otros más dulces a la par que deliciosos…

Granizados refrescantes

Los mejores granizados son los de cítricos, por ese frescor que te dejan en boca y que recorre todo el cuerpo haciendo que bajen los grados de más en nuestro organismo.

Un granizado de limón es una buena opción para refrescarse de manera sana. Y justo ahora, los limones están en su momento de plenitud. Tan solo necesitas exprimir dos o tres limones, rallar la zona amarilla de uno de ellos, (evita las zonas blancas por el sabor amargo), y si quieres, puedes echarle un poco de azúcar moreno para endulzarlo. Solo queda añadir agua, cubitos o hielo pilé y triturar hasta que quede bien picado. También puedes hervir la mezcla siete minutos y luego le añades agua fría y al congelador.

Caprichos cremosos

Si eres un apasionado de los postres extra dulces y suculentos, puedes mezclar trocitos de fruta con un cremoso de chocolate, vainilla o yogur.

Bastará con verter un yogur o natillas en un recipiente junto con toppings de frutas y removerlo bien antes de meterlo en el molde o en la tarrina; luego al congelador. Una combinación infalible es chocolate y naranja, o bien, chocolate y frambuesas naturales.

La naranja la podemos caramelizar previamente, es muy sencillo. Corta la naranja a rodajas y reserva. Pon en una sartén azúcar y agua hasta hervir, luego introduce las rodajas de naranja y espera durante una hora. Ya caramelizadas, corta los gajos a trocitos y retira la piel. Después las introduces junto con el chocolate líquido en el molde de helado, tarrina o copa y al congelador hasta que quede sólido.

Ahora solo queda… ¡chuparse los dedos! Una receta sencilla y con productos que puedes encontrar en el supermercado.

Helados saludables de hielo caseros

Si lo que prefieres es refrescarte con nutrientes naturales, lo mejor es preparar helados caseros con frutas de temporada y de proximidad. En Superestalvi apostamos siempre por este tipo de productos porque son los que mejor están de sabor, textura y frescura. Hay muchas frutas de verano óptimas para preparar helados caseros; deben tener mucho jugo y ser fáciles de triturar. Te damos alguna idea…

  • Frambuesa
  • Fresa
  • Limón
  • Melón
  • Naranja
  • Nectarina
  • Sandía
  • Mango

Además, puedes combinar las frutas para que el helado casero tenga más nutrientes. ¿Cómo hacerlo? Muy sencillo…

Primero escoge una o varias frutas del listado. Mételas en un bol y tritúralas. Puedes reservar alguna pieza entera de pequeñas dimensiones a modo de topping. Vierte la mezcla triturada y colada junto con los trocitos de fruta dentro del molde para helados, ponle el palo de madera y al congelador cuatro horas, aunque dependerá del tipo de electrodoméstico. En cuanto solidifique, ¡ya está listo!

 Y a falta de tiempo… ¡Superestalvi!

Si los planes estivales son tantos que apenas te queda tiempo para preparar un helado casero, no te preocupes. Siempre puedes comprarlos en el Superestalvi más cercano, porque no cerramos ningún establecimiento en verano con el objetivo de darte servicio también, durante tus vacaciones.

Tenemos una selección de helados de hielo en packs de 5 unidades para que tengas acopio para toda la semana, helados de chocolate tanto en palo de madera, como en tarrina, Comtessa, helados de vainilla y bombones helados; variedad y primeras marcas.

Así que ya sabes, contra el calor, un buen helado refrescante para combatir las altas temperaturas o simplemente, para hacer gala de ser buen anfitrión durante el verano.